Cervantes y su "quijote"; García Márquez y sus cien años

Foto cortesía / http://www.pucpr.edu/
El día 23 de abril de 1616 fallecía en Madrid, Miguel de Cervantes Saavedra, quien contribuyera al engrandecimiento de la lengua española, con su obra máxima: “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”. Por eso en su recuerdo y homenaje, el día 23 de abril ha sido designado para conmemorar el “Día del Idioma” Español.

En algunos países, como en Colombia a la vez se conmemora el “Día del Libro”. Y que más honra que este 2007 donde Bogotá fue proclamada como capital mundial del libro.

Situación que los colombianos debemos tener presente durante doce meses y exaltar donde vallamos, una muestra que los ojos del mundo ven en nuestra capital el progreso y empuje por salir adelante en la educación.

Y que mas ejemplo que la obra literaria de nuestro Premio Nóbel de Literatura Gabriel García Márquez con su obra “Cien años de Soledad”, texto que es catalogado como el “Quijote” moderno. Tanto que sus letras se acomodan a culturas como la árabe y al hindú.

El Idioma es uno de los elementos simbólicos y culturales que diferencia al hombre de los demás seres y es una de las herramientas esenciales para el logro de la comunicación humana, pues mediante su uso como código social establecido, permite llevar a cabo el circuito comunicacional entre los seres humanos.

La lengua española (o castellana como la llaman otros lingüistas) es una de las más expandidas en el mundo. Y el lenguaje lleva a su vez adosada una cultura propia de los grupos sociales que lo utilizan, es por eso que se comparten tantas cosas en común entre España y los países hispanoamericanos, pues la herencia de su lenguaje ha dejado huellas imborrables en la religión, las costumbres, la raza, la cultura, el arte, la literatura, la descendencia, que han permitido superar las grandes diferencias que se dieron en las luchas por la independencia de los países americanos en el siglo XIX.

El español es una lengua muy rica en expresiones, sinónimos, adjetivación, vocablos que han ingresado a la lengua desde los distintos aportes, desde la invasión de los árabes en la Edad Media ( Por ejemplo: almohada, albahaca, alelí, alcachofa, alcaucil, etc.), hasta las palabras de origen indígena americanas desde la época de la conquista (por ejemplo: chocolate, papa, tomate, mandioca, maíz, cacao, etc.); o de la gauchesca y el lunfardo rioplatense (como rancho, tapera, mate, pingo, pibe, etc.)

Foto cortesía /http://www.elsalvador.com/

La defensa del idioma en su cuidado y uso correcto induce a mantener las tradiciones culturales de un pueblo.

Toda la transmisión de ideas y los contactos intelectuales, la interpretación de bibliografías y medios de comunicación orales y escritos, así como la conversación e intercambio cotidiano de pareceres, tiene una base en común: el idioma; elemento imprescindible y cargado de acervo costumbrista.

Comentarios

Anónimo dijo…
Aunque García Márquez preconiza la jubilación de la ortografía en su discurso de Zacatecas, todavía debemos atenernos a sus normas y leyes.
Si se escribe "donde vallamos", significa el lugar donde erigimos vallas.
Si se trata del verbo "ir", se escribirá "donde vayamos" (presente del subjuntivo) - como en presente del indicativo se escribe "nosotros vamos".
No es lo mismo...

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